El placer de encender una vela

Escrito el 16/12/2013

eShopper: Angela Turro

Decorar es embellecer, adornar, aderezar, arreglar, amueblar, equipar… una casa, un negocio, un espacio de trabajo. Pero no es sólo una cuestión de pura estética, también es crear una ambientación agradable y funcional, buscando el máximo confort y bienestar.

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El ser humano siente una curiosa atracción por reunirse alrededor de un fuego con sus seres queridos. No es raro, por ejemplo, que cenas o acontecimientos importantes como un aniversario, tradicionalmente se acompañen con velas. Por no hablar del placer de reunirse alrededor de un fuego, pequeña hoguera o chimenea.

Desde muy antiguo el encender una vela también ha sido símbolo de alegría o de respeto hacia algún ser distinguido. Las velas, tal y como las conocemos, se usan desde época romana, en toda clase de ceremonias religiosas, desde Oriente hasta Occidente. Antiguamente se hacían con cera de abejas y/o grasa animal, mientras que hoy en día se usa parafina (derivados del petróleo).

Las velas también han iluminado la vida del ser humano, antes de que la electricidad se incorporara en las viviendas. Las cererías fueron tiendas muy importantes en la vida cuotidiana de las personas. Actualmente es un oficio en vías de extinción debido a la baja demanda de productos de cera.

Os animo a informaros un poco sobre qué clase de velas estamos comprando y a visitar alguna antigua cerería y disfrutar de su encanto y de su trabajo artesanal.

En Barcelona por ejemplo, desde 1760 existe la cerería Subirà, una autentica joya de tienda que merece la pena ser visitada: http://www.bcntiendas.com/cat/barcelona.asp?tienda=cereria-subira